¿Alguna vez habéis sentido que habéis estado fingiendo ser quién no sois durante gran parte de vuestra vida por encontrar vuestro hueco complaciendo a los demás y que cuando por fin descubrís quien sois he intentáis actuar en consecuencia, siguiendo vuestros propios instintos; que de repente cuando entra alguien nuevo a vuestra vida y a vuestro entorno próximo volvéis a las viejas costumbres? Así es exactamente como me he sentido yo hoy, lo cuál la verdad resulta muy frustrante porque cuando por fin sientes que empiezas a caminar en tu propia dirección aunque esta sea diferente a lo esperado, el no poder evitar que la entrada de alguien nuevo a tu vida te condicione porque intentas causar buena impresión puede llegar a ser increíblemente desesperante y frustrante, aunque hay que hacer lo posible por superar esa sensación momentánea y continuar tu camino.
Comentarios
Publicar un comentario